Poemas para escaparse del cole y dedicarse a jugar PlayStation

Posted: martes, abril 07, 2020 by Walter L. Bedregal Paz in
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Eulogio Ramos Bautista

Poemas para escaparse del cole
y dedicarse a jugar PlayStation

Colección de poesía Cuadernos inútiles N° 06
Depósito legal BNP Nº 2020 – 02458
ISBN N° 978–612-4177–61-3
Págs. 64
1ra. edición, febrero, 2020
Lima – Perú



En este libro –usando la metapoética como estrategia–, el autor pone en juego algo más que la cuestión poética formal: pone en juego la opción de escribir desde el yo poético con una sencillez y posibilidad vitales. En cada página encontraremos las más grandes señales de sobrevivencia humana junto a un sentido de la ironía y el humor de un sujeto amablemente rebelde. La potencia lírica de estos poemas se apoya en la sentimentalidad y la ternura adolescente. En casi todo el libro se percibe un impulso, a veces redentor, a veces optimista y a veces delirante, apocalíptico que va generando el fuego lento que incendia esta poesía en prosa disfrazada de algunos poemas de amor.



En los patios de los colegios los niños se pelean por ser poetas 
como antes se peleaban por elegir su juguete favorito.
 –Albert Zinnelli



Este cuaderno de poemas fue hallado en la biblioteca de un colegio
de Educación Secundaria. Allí, en el segundo piso del mismo plantel,
en la remodelación de los estantes y en la codificación de una nueva
remesa de libros, entre papeles olvidados y revistas para incinerar, en
2010, se hallaron estos legajos que seguramente algún estudiante de
la promoción, según los registros y álbumes fotográficos, dejó escrito
con letra palmer en un cuaderno azul. Aquí están estos apuntes que
a primera impresión parecen poemas en prosa y a ratos parecen solo
diarios confesionales y por momentos textos en proceso y
borroneados de un adolescente estudiante de secundaria, aprendiz de
poeta. En la última página del cuaderno se pudo hallar unas líneas,
entre correcciones y tachaduras, en las que apenas se podía distinguir
que el autor de los textos no tuvo fiesta de promoción, varios párrafos
y estrofas de dichas líneas no se incluyen en el libro por razones
obvias. El bibliotecario que encontró el cuaderno comparte con
nosotros estas páginas, inéditas hasta hoy. 

Al destino le gusta jugar a las canicas

El primer libro que leí 

El primer libro que leí no era un libro. El primer libro que leí no era
realmente un libro de esos que todos tienen, era ―y esto es
absolutamente cierto—, mucho más que un libro. El primer libro
que leí tenía un título que jamás nadie antes pudo haber escrito ni
leído. El primer libro que leí tuvo una sola edición extraordinaria y
era absolutamente distinto a todos los demás. Ahora que ha pasado
tanto tiempo desde aquella vez y repaso mis lazos de amistad con
este libro, puedo decir que ha sido el mejor libro de toda mi vida.
En sus primeras páginas aprendí el secreto de la poesía. Ahora que
lo pienso más todavía, comprendo que en ese libro aprendí a leer y
a escribir. Recuerdo que apenas llegaba la tarde, el libro venía a mí
para compartir conmigo sus historias. (Aunque a veces yo iba hacia
el libro). Y yo le decía que quería leer una vez más aquella historia
en cada línea de su rostro; pero en realidad no eran historias, eran
poemas narrados. El primer libro que leí no era un libro. No sé
realmente cuántos otros libros habré leído, pero no he vuelto a
encontrar ninguna página igual a este libro. El primer libro que leí
no era un libro. Creo que a él le debo muchas cosas. Por ejemplo le
debo el hecho de poder saber que a esta hora alguien está leyendo
estas líneas. Le debo a ese libro el poema que ayer me hizo temblar
los ojos con solo una palabra. El primer libro que leí no era un libro.
Han pasado más de quince años desde que leí este libro y me
parece una eternidad. El primer libro que leí no era un libro. Mi
primer libro se llamaba Penélope. Ella fue mi primer libro. Ella me
enseñó a leer y escribir. Ella sabía los secretos más profundos de la
poesía. Las palabras, la música, la melodía, el verbo. Ella fue el gran
poema. Será tal vez por eso que desde que ella no está me he
dedicado a escribir libros y todos se los dedico a ella, aunque en las
primeras páginas de esos libros siempre escriba otros nombres. 


Poema escrito en una pizarra negra, con tizas rojas 
(Confesión en voz bajita)

Todavía se mueve un gusano en mi corazón cuando recuerdo las
confesiones que solía repetir en mis noches interminables: para mi
madre, además de un fracasado, soy como el ungüento sin color: que vale
para todo, pero que no cura nada. Para mi padre soy el hijo desaparecido 
hace ya tanto tiempo, aquel llanto que nunca estuvo en la mesa a la hora
del almuerzo o de la cena; para el resto de la familia soy un loco aventurero,
un loco sin remedio, un simple garabato que el viento borrará una de estas
tardes. Para mi primera ex-chica siempre fui un inútil, ese que solo servía
para besarla en cualquier parte de su cuerpo. Para ella fui el amante
perfecto, ese que tocaba su puerta a las tres de la mañana solo para besarla
una única vez, en el alma. Para la segunda fui una mala inversión, porque
nunca tuve dinero para llevarla a una pizzería o a una discoteca. Ella me
preguntaba en las fechas de los concursos literarios: ¿Podrás algún día
conseguir un premio de verdad? ¿Cuándo vas a ser famoso? Y yo le
contestaba escribiendo un verso sobre su piel, con mis labios. Nunca supo
que gané, tres meses después, el concurso que ella quería. Para mi tercera
chica siempre fui un tipo que se la pasaba leyéndole versos o enviándole
poemas a su cuenta de Facebook. Ella que me hablaba de casarnos y tener
un par de hijos. Para ella fui una pérdida de tiempo, su peor fracaso.
Después de ella tuve otra mujer, pero de ella no quiero decir nada, solo que
por ella sigo escribiendo. Aunque una tarde me dijo que no escribiera su
nombre en ningún poema. Me repetía que nunca, nunca escriba poemas
sobre ella. Pero un día, de tanto tenerla en mí, secretamente, le escribí un
libro entero, pero para entonces ya me había dejado. Para mi chica actual
soy una voz detrás del teléfono móvil. Para ella soy una joya sepultada, el
tesoro que le robaron hace ya mucho tiempo. Para ella soy el frasco vacío,
el sueño más esperado que a veces, solo a veces, se vuelve en su mejor
pesadilla. Mientras algún día todo esto pase, sigo escribiendo para 
no ser nadie. Por eso espero —asumiendo la extrema paciencia de
los astros—, algún día,  ser, por fin, un deseo cumplido, solo eso. 





Eulogio C. Ramos Bautista. (Moquegua, 1968). Docente de Educación Primaria. Licenciado en Computación e Informática. Tiene estudios de Derecho y una Maestría en Educación. Integró el Taller de Creación Literaria La Tribu de los espantapájaros, donde además, fue uno de los miembros fundadores. En 1999 publicó Fogatas de asombros, una plaquette de poesía surrealista en prosa. Posteriormente siguió publicando en zonas digitales una gran cantidad de poemas sueltos usando diversos seudónimos. En la revista de literatura Cuestión de suerte ha publicado microrrelatos. Trabaja como co-editor en el Grupo Editorial Hijos de la lluvia, especialmente en la colección de poesía contemporánea Cuadernos inútiles. Finalista en el XVII Concurso Internacional de Poesía Pluma de Fénix, 2009. Con el presente libro obtuvo el Premio Nacional de Poesía Horacio, 2016.

Catálogo 2020

Posted: by Walter L. Bedregal Paz in
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Ningún viajero ha llegado tan lejos
como la imaginación

El único peligro para los amantes de los libros
es que no haya libros



CATÁLOGO  2020


30 años descubriendo sueños que escriben nuevos caminos,
orgullosos de publicar libros imprescindibles

En 1990 un grupo de amigos entusiastas se reunían alrededor de mesas y tertulias imaginando libros, discutiendo ideas, compartiendo lecturas. Luego de publicar revistas y algunos plaquettes, decidieron dar el paso decisivo para emprender un proyecto editorial, proyecto al que denominaron: Grupo Editorial Hijos de la Lluvia y bajo este sello dieron la oportunidad a las nuevas voces que los géneros literarios reclamaban.
Hoy, 30 años después seguimos comprometidos con la palabra, los sueños, las ideas y orgullosos por ello anunciamos nuestro catálogo del presente año 2020 con los siguientes títulos:



La oscura sombra de la noche

Posted: sábado, septiembre 21, 2019 by Walter L. Bedregal Paz in
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Fredy Mamani Cayo

La oscura sombra de la noche

Serie de narrativa breve Presagio N° 16
1ra. edición, setiembre, 2019
Págs. 118
Depósito legal BNP Nº 2019 - 10263
ISBN N° 978-612-4177-57-6
Lima – Perú


La oscura sombra de la noche reinventa la realidad local para meternos en el universo del amor, el deseo, el sexo, la prostitución y la siempre sorprendente condición humana. Este libro es un preclaro retrato de una sociedad decadente, fatal, donde siempre flota alguna reticencia residual del tiempo y de la civilización. Una verdad amarga del desencanto donde se percibe el silencio que hay en todas las soledades. Los personajes que pueblan estas páginas circundan los avatares de sus propias existencias. Hay rostros anónimos, rostros derrotados, amantes abandonados, militares bellacos, hombres y mujeres corrientes, inmarcesibles, seres casados o solitarios de vidas grises, sin ninguna peripecia ni expectativa, colgados de algún sueño que quizá nunca se cumplirá; y, sobre todo, seres deseosos de felicidad. Cada historia significa entrar, sin sigilos, a este mundo sórdido y único que nos ha tocado vivir.

—Darwin Bedoya


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Fredy Mamani Cayo (Juliaca, 1991). Es egresado de la Escuela profesional de Lengua, Literatura Psicología y Filosofía, de la Universidad Nacional del Altiplano. Ha colaborado con las revistas Imágenes y Escribidores. En el 2013 fue galardonado con el primer Premio Nacional de cuento corto Antonio Gálvez Ronceros, organizado por la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica, con el cuento El último que me queda. En el 2014 obtuvo el segundo lugar, con Aun bajo tierra en el concurso de creación de cuentos de los Juegos Florales Universitarios, organizado por la Universidad Nacional del Altiplano. El 2018, con La viuda de Plata, logra el primer lugar del concurso de cuentos en los II Juegos Florales Empresariales de la Universidad Nacional del Altiplano. Actualmente cursa estudios de Ciencias Contables (UNA) y se desempeña como docente de literatura en el nivel secundario y preuniversitario.



Ojos de la culebra

Posted: sábado, agosto 10, 2019 by Walter L. Bedregal Paz in
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Christian Reynoso

Ojos de la culebra

Serie de narrativa breve Presagio N° 17
1ra. edición, agosto, 2019
Págs. 68
Depósito legal BNP Nº 2019 - 10179
ISBN N° 978-612-4177-55-2

Lima – Perú


Este libro guarda una historia asociada a la indefinición y disolución de barreras entre realidad y ficción, realidad y sueño, realidad y fantasía. Pero poco a poco van apareciendo fabulaciones y quimeras que sumergen al lector en un universo poblado de desdoblamientos, pesadillas, venganzas, intrigas, eventos sádicos, ajustes de cuentas, distorsiones del tiempo y, sobre todo, una de las verdades más grandes: la indagación y recreación de un atentado criminal suscitado en el sur peruano.
La filigrana del autor cautiva y deslumbra en este cuento con méritos de novela breve. La protagonista es una mujer enigmática que nos proporciona las claves para entender, invariablemente, que el ser humano siempre pierde y luego va a cuestas con su fracaso, evidenciando así su soledad, sus miedos e inquietudes universales,  su desamparo terrenal y su destino irreversible.
Christian Reynoso ha conseguido escribir Los ojos de la culebra con una muy fina maestría narrativa y los lectores podríamos decir que estamos ante un autor que ya no debería ser un secreto de la cuentística peruana.

—Darwin Bedoya






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Christian Reynoso (Puno, 1978).
Escritor y periodista. Magister en Literatura Hispanoamericana por la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Es autor de las novelas: La tempestad que te desnuda (2019), El rumor de las aguas mansas (2013) y Febrero lujuria (2007). Los libros de cuentos: Los ojos de la culebra (2013), Los testimonios del manto sagrado (2001). Los ensayos: Fiesta de la Candelaria, pasión, devoción y tradición (2016), El último Laykakota (2008) y Látigo del Altiplano (2002). Los dos últimos son las biografías de los personajes puneños, el periodista Samuel Frisancho y el pintor Francisco Montoya.
Actualmente es editor de la revista de literatura Espinela y se desempeña como editor literario, además de escribir en diarios y revistas. Sus artículos pueden leerse en www.christianreynoso.lamula.pe
Sus próximos libros a publicar son: No religión en La Habana bohemia (prosa) y El arte de Demetrio Peralta (Diego Kunurana): Vanguardia y modernidad (ensayo).




He venido a contemplar las distancias

Posted: by Walter L. Bedregal Paz in
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José Luis Ramos Flores

He venido a contemplar las distancias

Serie de poesía contemporánea Jaula de papel N° 07
1ra. edición, agosto, 2019
Págs. 60
Depósito legal BNP Nº 2019 - 10255
ISBN N° 978-612-4177-56-9
Lima – Perú


La poesía de José Luis Ramos Flores muestra a un poeta que cuida, especialmente, una nueva estética y que, sin embargo, sus poemas no exhiben esta preocupación, antes al contrario, parecen estar al margen de ella. Este nuevo libro, de matices oscuros, vitalistas, paisajísticos, andinos y, seguramente por ello, humanos, vuelve a poner de manifiesto que a su autor le gusta ir hasta el límite de la pasión y pararse a veces justo antes de los precipicios, allá donde tan pocos poetas saben detenerse. Aquí el poeta está, de una manera muy marcada, en los poemas, y este es uno de sus rasgos personales, una voluntad de habitarlos, una mezcla, por una parte, de no dejar perder la intensidad de la experiencia vivida y, por la otra, de proponer a quien lo lea que busque en su interior los sentimientos que ha generado esta experiencia. Así, estamos frente a un libro que es un canto a la vida. 

          
—Darwin Bedoya




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Es docente, promotor de arte y cultura, escribir un poema es ensayar una magia menor, el instrumento de esa magia, el lenguaje, es azas misterioso. Nada sabemos de su origen. Solo sabemos que se ramifica en idiomas y que cada uno de ellos consta de un indefinido y cambiante vocabulario y de una cifra indefinida de posibilidades sintácticas. Promotor cultural a nivel nacional, participando en recitales en Lima, Piura, Trujillo- Huamachuco, la Libertad Chiclayo, Chanchamayo.  Integrante del Gremio de Escritores del Perú.
Estudió Educación Artística en la ESFAJ, Juliaca–Puno (1995), es Bachiller en Educación por la Universidad Nacional Federico Villarreal, Licenciado en Educación en Arte, Teatro–Música en la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta). Egresado de la Universidad César Vallejo en el programa de Maestría en Educación con mención en Gestión Educativa 2013.
Publicó los libros de poesía Sinfonía lírica, (2014), La serenidad de los días (2017), Abril en los árboles / Antología, Ángeles de papel Editores (2018), en la revista Internacional La tortuga ecuestre N°384. Publicó regularmente sus poemas en plaquetas y revistas. Administra la página Web El zorro de abajo. Premios obtenidos: Mención Honrosa en el XX Concurso Nacional Horacio Zevallos (2011). Premio Nacional, Ganador del Premio Horacio Zevallos (2014), con el poemario Un grito en Nebaj. Premio Pluma de Oro de la Municipalidad del Callao (2017). Actualmente estudia Posgrado en Gestión Pública y gobernabilidad en la Universidad César Vallejo S.A.C.       


Secuelas de un Imperio

Posted: lunes, julio 30, 2018 by Walter L. Bedregal Paz in
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Omar Joel Benites Díaz

Secuelas de un Imperio

Serie de novela Resplandores del fuego N° 03
1ra. edición, julio, 2018
Págs. 178
Depósito legal BNP Nº 2018 - 08232
ISBN N° 978-612-4177-43-9
Lima – Perú



En Moquegua, tanto en literatura y poesía, ha surgido una nueva generación. Como toda generación que se respeta fueron parricidas en un momento hasta que llegaron a su punto medio. Ahora muchos escriben y publican. Para sorpresa y alegría mía veo que está ad portas de publicar su obra prima Omar Joel Benites Díaz, quien constituyó junto a otros jóvenes, un grupo alegre, franco y decidido a las luchas por lo que consideraron era la literatura. Joel irrumpe en un momento preciso del proceso literario peruano, cuando la nueva literatura y la poesía quieren ser una nueva voz que concite el respeto por la cultura y el respeto por los creadores.
  
 —Ismael Pinto Vargas 
   ACADEMIA PERUANA DE LA LENGUA


Joel Benites Díaz es parte de una generación de jóvenes que se comprometieron con la literatura y han hecho de ella un nuevo renglón de la cultura local, fortalecieron una añeja tradición moqueguana que tuvo magníficos representantes pero venía de un prolongado aletargamiento interrumpido por esporádicos intentos. Seguidor de Mercedes Cabello desde la secundaria conoció Blanca Sol, Sacrificio y Recompensa y El Conspirador, tanto así que en la “Revista de Literatura Moqueguana I”, que vio la luz siendo él Presidente de la Agrupación Cultural Juvenil Malos Muchachos, diseña un reclamo generacional frente a la ausencia de sus obras y de su lectura. Este es su primer trabajo, estoy convencido que vendrán muchos más.

—Omar Iván Benites Delgado
Presidente AGTUMO


En las páginas de este libro el autor nos señala, sin rodeos, que la vida es una novela que siempre acaba mal. Joel Benites Díaz, en esta su ópera prima, convierte en literatura confesional e intimista la condición humana de una época acaecida en el Perú. Estamos frente a una novela que se lee sin desmayo y lleva al lector por escenarios a veces salidos de submundos a veces de la más pura realidad o del más profundo sueño imaginado. Si nos adentramos más en la metáfora de la voz del sujeto narrador, caeremos en la cuenta de que con Secuelas de un imperio, revisita todos los estamentos (político, jurídico, social, religioso y hasta filosófico...) para ser retratados desde la particular óptica del autor.

 —Darwin Bedoya
PREMIO NACIONAL DE CUENTO, 2011




________________________
Estudió Derecho en la Universidad Privada José Carlos Mariátegui de Moquegua, donde, en 2014 se tituló con la tesis: Consecuencias de la falta de profundización de la Filosofía del Derecho en la Casuística Judicial Penal de Mariscal Nieto. En el 2010 recibió un reconocimiento por su participación en el I Festival Literario La Pluma de Cobre. Es miembro de la Agrupación Cultural Juvenil Los Malos Muchachos. Durante su presidencia se presentó la Revista de Literatura Moqueguana I en el V Festival Literario La Pluma de Cobre en el 2014, del cual es coautor. En el mismo año recibió un reconocimiento otorgado por la Municipalidad Provincial Mariscal Nieto,  por su "trabajo, identificación, difusión de la historia y tradición". Actualmente está escribiendo su segunda novela. Trabaja en la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto. 





EL LIBRO DE NUESTROS NOMBRES UNA BELLÍSIMA OBRA DE ARTE QUE NOS UNE EN HERMANDAD

Posted: viernes, abril 13, 2018 by Walter L. Bedregal Paz in
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EL LIBRO DE NUESTROS NOMBRES 

 UNA BELLÍSIMA OBRA DE ARTE QUE NOS UNE EN HERMANDAD


Por: Niel A. Palomino Gonzales 







No todo es relativo. El mismo Einstein sabe que hay un absoluto y se denomina relatividad. Y más antes de él, lo supo Heráclito y lo supieron Hegel y Marx. Como la relatividad o dialéctica es absoluta, hasta en la creación literaria hay cambios dialécticos. Estos cambios, como se sabe, son producto de una crisis producida por la rutina execrable y el agotamiento. Frente a la crisis surge entonces la solución y esto consiste en la búsqueda de novedosas y originales formas expresivas. En el devenir del tiempo, la misma poesía, esa delicada, fina e indirecta forma de expresar los sentimientos, también ha sufrido cambios en cuanto a la forma. Así, al verso se sumaron la prosa poética, el collage y el caligrama. 

El libro que comentamos esta noche, es una muestra de la búsqueda y encuentro de lo novedoso en cuanto a la forma y el fondo, sin perder la altísima calidad de toda buena obra literaria. El libro de nuestros nombres, juega a la dualidad dicotómica, al doble sentido, el mismo título es tan cotidiano y tan exótico a la vez, y el texto es narración y a la vez verso; es pausa y a la vez ritmo. Seguro su autor, en el instante de la composición habrá dicho con la voz de Vallejo: “hoy que proso estos versos”; pues, el libro es justamente eso: una prosa poética, aunque esté etiquetado por el mismo autor como narrativa breve. Pues, hay más emoción que acción, hay más figuras literarias que lenguaje directo. 

Según los historiadores, la prosa poética nació en Francia en el siglo XVIII con Aloysius Bertrand. Pero, es con los simbolistas franceses, Baudelaire con Spleen de París y Rimbaud con Iluminaciones que empieza a consolidarse. Hoy por hoy es una forma de expresión poética a la cual hasta los genios como Vallejo y Octavio Paz, se le han acercado. Pero, hacer prosa poética no es tarea fácil. Es una delicada labor de artesano joyero. Pues como su nombre lo indica es la fusión de poesía y de prosa. Consciente de ello, el talentoso escritor, exitoso editor y gran promotor de cultura Walter Bedregal Paz, ha elaborado un libro bellísimo a partir de los nombres de sus antepasados y de los presentes. Los personajes detrás de los nombres, mencionados u omitidos, reales o ficticios, son seres literarios que como teclas de un piano, asisten a este concierto del poeta Walter Bedregal, con sus vidas y sus muertes, con sus aciertos y sus desaciertos, con sus risas y llantos, con sus triunfos y frustraciones. Tatarabuelos y niños, tíos y sobrinos, padres e hijos, mujeres y varones, en fin familiares, aparecen en este libro. Y, comprobemos lo que cuenta de sus familiares Walter en este libro, cerrando los ojos y escuchando con el corazón: 
“Una vez, mientras regresábamos a casa, Eugenio se detuvo frente a uno de los árboles. Me pareció que juntaba bichos o algo del suelo, pero. En realidad contaba las hojas que caían de un árbol raro al que sacudía con toda su fuerza. Decía que todas las hojas que cayeran serían los años que iba a vivir. Había tantas hojas que no me quedé a ver, seguro que nunca acabaría de contarlas. A él siempre le gustaba quedarse entre los árboles contando los años que viviría, mientras una brisa suave le volaba las hojas. Una tarde que no debió llegar, alguien había cortado el árbol raro. Eugenio vio su árbol en el suelo y lloró como si su padre hubiera muerto. Recuerdo que llamó a mi padre y con la parte más gruesa del tronco encargó que le hicieran una silla”. 

“La gente dice que miraba mucho las distancias y que a veces, al contemplar las montañas borrosas, comenzaba a decir los nombres de sus muertos más importantes. Otros dicen que durante la noche salía a caminar por las calles del pueblo hasta quedarse completamente dormido junto a una piedra. Dicen que era callado, que solamente se dedicaba a repartir las buenas tardes y las buenas noches con gestos y en una esquina de la plaza”. 

El Libro de nuestros nombres, también es un álbum familiar por las fotografías que el autor del libro coloca de cada familiar hecho ya personaje literario, y por los datos biográficos que incorpora el autor como fuentes primarias. Es también un libro de meditación por los epígrafes que consiga debajo de las fotografías. A propósito, la reflexión gira entorno, no al familiar, sino, a la palabra nombre. Así, si juntásemos cada epígrafe todos estos conformarían un bellísimo poema. Veamos: 

“Perder el nombre 
en las páginas de un libro,
perder la eternidad.
El nombre es la única palabra
que jamás puede mentir.
De tanto memorizar rostros,
he olvidado nombres.
Incluso con las sandalias deshechas
Pronunciaré mi último nombre.
Hay un nombre escrito en las estrellas
y tiene mucho que ver contigo. 
Cuando el mío se vuelva contra mí, 
préstame tu nombre”. 

La metáfora y la ironía se hacen evidentes en los epígrafes que acabo de citar. Y los mismos textos que constituyen la parte central del texto, son una joya para guardarla en el cofre del corazón, como este que solo los hijos junto a la sacratísima madre, pueden sentirla hasta el llanto: 
“Ya me lo he preguntado tantas veces: no sé qué busca mamá, pero siempre parece haber perdido algo. La veo yendo de un lado para otro, haciendo aspavientos, agitando las manos, entrando y saliendo de las habitaciones como si de pronto se le fuera a ir la vida. Cuando termina su recorrido, se coloca frente a mí, muy cerca, demasiado cerca, y veo como mueve su boca lentamente. Yo la imito, y me río, pero ella llora como estuviera sola en el mundo”. 

Creo que para mamá, un río de Heráclito somos. Y ella siente, siente que nunca más, volveremos a bañarnos dos veces en el río celestial de su vientre. Por eso, aunque estemos al lado suyo, siempre seremos un suspiro profundo y una lágrima perenne de tristeza, y también de dicha y felicidad. 

Como queda comprobado una vez más, en literatura no hay temas malos ni temas buenos; todo depende del talento del autor, de la capacidad fabuladora del creador para conmover o entretener al lector. Pocos creerían que no se puede hacer buena literatura con nuestros familiares o con nuestro árbol genealógico. Pero, Walter Bedregal Paz, con este libro nos demuestra que en cada familiar nuestro subyace una laguna de vida por contar, y, si cada uno de nosotros nos ponemos a hurgar esas vidas que nuestros abuelos han vivido y nos han contado de la vida de sus abuelos, tendríamos también un libro familiar bellísimo como este de Walter. Por eso, en la literatura peruana no conozco una propuesta similar de hacer literatura a partir del árbol genealógico, solo en Juliaca – Puno, este libro tiene una hermana gemela en Canciones de cuna del poeta copé Darwin Bedoya. 

Y, gracias a esa propuesta novedosa Walter Bedregal Paz, con este El libro de nuestros nombres, como para sacarlos del pilón del olvido, ha inmortalizado a sus abuelos, padres, tíos, hermanos y primos, de una forma original y bellísima; y, nadie pudo haberlo hecho mejor que él. Tú eras el elegido Walter Bedregal Paz. Seguro en este recinto está el Inca Garcilaso de la Vega, otro escritor evocativo como tú; porque esta es su casa. Y junto a él deben estar esos seres benditos a quiénes de tanto amor tú seguro les llamabas papá grande, debe estar también dichoso de verte Don Eusebio Bedregal Vilca, tu grandioso padre que hace poca acaba de irse para no más estar junto a tu mamá Mercedes; sino, como dices, para estar junto con ella en la eternidad del tiempo; y, para así unidos, vivir eternamente en este libro. Por eso, ¡Qué lindo tu libro, Walter! ¡Qué hermoso homenaje a los tuyos! Ya quisiéramos todos tener un hijo o nieto escritor como tú. Asimismo, gracias a la magia de la palabra, gracias al encanto del libro, Walter ha hecho que sus otros muchos familiares y hasta amigos, sean parte ahora de nuestra familia espiritual; porque realmente este es El libro de nuestros nombres, y, por este libro, Walter es nuestro hermano. 

Muchísimas gracias, Walter L. Bedregal y ustedes amigos que nos acompañan. 

4ta Fil, Cusco, 2017




HISKU y los Purunrunas

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HISKU y los Purunrunas
Ladislao Adco Sunchulli
Serie de literatura infantil Elefante de marfil Nro.2
Grupo Editorial Hijos de la lluvia
Pp.106
ISBN N° 978-612-4177-37-8
Arequipa, 2017


Purunrunas es un libro repleto de magia y de andinidad. En las páginas de este libro se narra las interminables aventuras de Hisku, un niño con mucha sapiencia que va hilvanando un cúmulo de sucesos que hacen que Ladislao Adco Sunchulli, el autor, nos muestre una de las pocas sorpresas que los lectores ansiamos: un retrato o un paisaje que nos permite conocer nuestro entorno y donde estamos nosotros mismos. Así, Purunrunas se va tornando en una galería de formas de expresión andina que goza hablando con acento altiplánico y con escenas de la vida real de las escuelas del ande. Un lenguaje simple, un tono escueto y un escenario muy colorido son los elementos que hacen de este libro un texto insólito y necesario de leer.
 Darwin Bedoya 






RESUMEN BIOGRÁFICO: Es hijo de campesinos quechuas pertenecientes a la nación Iruitu, nació en Kantagachi, distrito de Samán - Azángaro – Puno: Fue Especialista durante una década y media entre la USE – Juliaca; ADE Juliaca y UGEL San Román, llegando a ocupar el cargo máximo de esta Institución en el año 2,000. Contribuyó activamente en la construcción de la Estructura Curricular Básica en el Ministerio de Educación, trabajó en varias Instituciones Educativas; actualmente es docente de la IEPM. N° 70545 Túpac Amaru de Juliaca, docente de la EPG – EBI de la UANCV- Juliaca. Docente del Instituto Superior Pedagógico Nuestra Señora de Lourdes, folclorista activo, docente en la enseñanza del idioma Quechua a peruanos y extranjeros; participó en la comparsa los Compadres Inseparables, miembro activo de la Morenada Fanáticos del Folclor, bloque Hurakán ké Bakán. 
Entre sus libros publicados tiene: Amaru Qhari, poemario quechua y grabación en CD; Cosmovisión Andina (ensayo); Texto Pedagógico; Hacia Una Auténtica Formación Integral; Revista Cultural Bodas de Diamante de los Compadres inseparables. Inéditas: La Mansión del Qarachi, (Serie Aventuras de Hisku - Literatura infantil); Almas en Pena. (Serie Aventuras de Hisku) - Literatura infantil); Poemario Quechua y español.

Canciones de cuna

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Canciones de cuna
Darwin Bedoya
Colección de microrrelatos El Lavapiés de la hormiga N° 03
Grupo Editorial Hijos de la lluvia
Pp. 84
ISBN 978-612-4177-31-6
Arequipa, 2016


Un tono literario que oscila entre fantástico y existencial acompasa este cancionero de Bedoya. Cada microrrelato es un mundo hecho a fuego lento donde todo parece estar en transición: no hay nada que esté en el lugar al que pertenece. El autor propone, de manera explícita, un juego en el que el lector es llevado a territorios que son igual de sombríos o agrestes que los paisajes interiores de sus protagonistas. La inquietud y la angustia pues, son desatadas por este juego de espejos en los que son las víctimas las que parecen proyectar un aire
sereno pero inquietante sobre su propio entorno.
Si alguien huye de este libro, de todas formas la inquietud huirá con él.
Si alguien lee este libro, estará pisando un
terreno sin luz. Un lugar donde las ramas han
comenzado a crujir bajo sus pies y al fondo,
alguien espera la silenciosa llegada del lector.
Este libro aprieta la existencia, desordena
los sentidos. Canciones de cuna esconde
historias truncadas, personajes
incomprensibles y tramas psicológicas
de filo muy brillante. Aquí todo hay que interpretarlo;
tal vez la ficción no exista como el sudor y las lágrimas pero
lo que sí existe es esa pretensión descomunal de estos textos por mostrar, descabelladamente, esa querencia por una oscura pulsión donde el autor juega hábilmente con una sucesión de líneas perturbadoras. Así las cosas, solo nos queda asistir al extrañamiento de lo creíble o lo inverosímil.





|Oscuridad |

Quiela se ha recostado nuevamente en su antigua cama. Ya van como siete años que siempre la vemos en ese rincón del dormitorio. Pálida, flacucha y con la cabellera colgándole hasta el suelo. Pero en todos estos años no ha soltado a su gata Luciel. Todo el tiempo le está acariciando el lomo, por eso sabemos que ambas están despiertas. El animal tampoco se aparta de sus manos. La única diferencia es que antes Quiela nos decía cosas, tenía esperanzas de un día viajar por el mundo. Incluso su gata maullaba como queriendo pedir algo, en cambio ahora todo es silencio. Mamá, sentada en la misma banca de siempre, continúa tejiendo el suéter marrón que papá no se pondrá nunca porque, si Quiela no está, para papá ya nada tiene sentido. Él no soportaría verla como ahora: está detrás de la casa, sentada sobre un pedazo de madera, no se cansa de acariciar a su gata, a veces sonríe, cree oír que sus amigas juegan en el patio. Lleva escuchando los mismos sonidos durante días, debe estar equivocada porque todos en el barrio se han marchado hace tiempo. Hay noches en que me llama y me dice que le pregunte a nuestra madre si ya puede levantarse para ir al patio. Mamá siempre responde lo mismo: dile que duerma un poco más, aún es de noche.






RESUMEN BIOGRÁFICO: (Moquegua, 1974). Ejerce la docencia y la investigación literaria como profesor de Comunicación y Letras. También trabaja como corrector de estilo y redactor cultural. En narrativa ha publicado Los días de Bonny (Relatos, 1999), Tengo un viaje por hacer (Cuentos, 2000), Aunque parezca mentira (Microrrelatos, 2008), Es que hacías tanta falta (Cuento, 2009), Electra machina (Microrrelatos, 2012). Fue editor de las revistas de literatura Cifra poética (1998), La rama torcida (2008), El aguafiestas (2009), Présago (2009), Oquendo (2005-2013), Hado tártaro (2011). Miembro permanente del Consejo Editorial de la revista de literatura Pez de oro y El Katari. Primer Premio Nacional de Cuento por su libro de microrrelatos Bosque de luciérnagas (2011), Primer Premio Copé Internacional de Oro por su poemario El libro de las sombras (Poesía, 2011) y Premio Nacional de Poesía por su poemario El lugar donde orina un animal (Poesía, 2015).  Dirige el Taller de Creación Literaria La tribu de los espantapájaros. Reside en una provincia de Cusco; recibe visitas a cualquier hora del día en su blog: http//darwinbedoya.blogspot.com

El libro de nuestros nombres

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El libro de nuestros nombres
Walter L. Bedregal Paz
Colección de microrrelatos El Lavapiés de la hormiga N° 02
Grupo Editorial Hijos de la lluvia
Pp. 120
ISBN 978-612-4177-31-6
Arequipa, 2016




Walter L. Bedregal Paz habla con fuerza y elocuencia de los sentimientos y emociones que otros autores —y la sociedad en general— a menudo pasan por alto, pero que tocan lo más profundo de la identidad humana. Diremos que con esta contribución a las letras peruanas complementa los otros aportes temáticos de esa literatura —autoexilio, aislamiento, adaptación— con una madurez y pericia singulares. Sobre todo, porque esta es una obra
informada y motivada por el sentimiento, sea por
los otros, por sí mismo o por el compañero —un sentimiento que lucha y que a menudo triunfa
contra el poder, el desasosiego, y el tiempo— y
es por eso que nos afecta tan profundamente
como lectores humanos. Este conjunto de historias
ingresa a un mundo donde quizá la propia sociedad condena a sus intelectuales al frío y solitario acabamiento. Sin duda, lector, el libro que tiene entre sus manos,
actuará de bálsamo medicinal en nuestras vidas
y se adentrará a través del lenguaje,
ciertamente lírico, del autor
y su mundo personal y mágico.


EUSEBIO

Fue una pálida mañana aquella en la que no me dejaron salir de casa hasta que hiciera lo que desde hacía tanto tiempo me pedían. Yo siempre había huido de cualquier voz que gritaba mi nombre. Todo el tiempo estuve escondido dentro de mí mismo. No quería ver otros espejos en el que se reflejara mi rostro. Pero aquella pálida mañana me convencieron para que fuera con el psicólogo y me explicara en qué consistía mi mal. Un golpe terrible en la cabeza, un accidente de trabajo fue lo último que querría recordar. Mi familia entera ya no soportaba que me olvidara de ellos y empezara por cambiarles los nombres. Porque de la noche a la mañana todos tenían un nombre distinto. En cambio el mío permanecía invariable, único. Cuando llegué a la puerta del psicólogo, le di mis datos y empezamos la sesión que no demoró ni cinco minutos. Esa tarde, al llegar a casa, reuní a la familia entera en torno a la mesa. Les aconsejé que se pusieran serenos y que no se inmutaran. Algunos bromearon, como era de costumbre, otros estaban muy serios. Cuando vi que todo estaba dispuesto, con palabras muy entrecortadas, les dije mi mal, pero para entonces ya no recordaba mi nombre y tampoco conocía a nadie de los que allí me esperaban atentos.







RESUMEN BIOGRÁFICO: (1965). Nació donde comienza la patria un año en que el cielo aún era claro y se podían pintar girasoles de todo color bajo la parra de los viñedos de sus abuelos maternos. Tiene cinco hijos: tres a los que quiere exageradamente: David, Cristhoper y Dana. Los otros dos los publicó hace siete años Mi hermana menor (novela breve, Lima) y Aquí no falta nadie, (Antología de poesía puneña, Lima), título provocador desató polémicas, hace un breve, pero imprescindible recorrido por la poesía puneña del siglo XX (antologando a 21 poetas) este libro le valió el Premio Nacional en la categoría Mejor Antología poética del 2009 por la Agencia Peruana de literatura. Publicó la mayoría de sus libros con el Grupo Editorial Hijos de la lluvia, del cual actualmente es editor; publicó también Miss Lake, (2012), la antología de poesía peruana, Habitantes del relámpago (Poesía peruana de los ´90 – Antología, Lima 2014) y la antología de cuento Por qué nadie más ha venido (Nueve narradores puneños de los ´90 - Antología, Lima 2014). Recientemente ha publicado El libro de nuestros nombres (Arequipa, 2016), en la colección de microrrelatos El Lavapiés de la hormiga. Es Director de la revista de literatura y otros desvaríos La rama torcida. Tiene en preparación la novela Sarita, llena eres de gracia y está concluyendo una de sus más ambiciosas y esperadas creaciones De cara al toro (renacer en la arena). Publica su pensamiento literario en el blog: http://walterbedregal.blogspot.com Actualmente co- dirige el Taller de creación literaria «La tribu de los espantapájaros».